septiembre 29, 2012

Ted, un Oso Desastroso


Seguramente todos en algún momento de nuestras vidas tuvimos un muñeco de peluche, mismo que es muy probable, fue un oso.

Ese que era nuestro confidente, cómplice, amigo y apoyo en los momentos difíciles, que para todo el mundo era un simple juguete, para nosotros lo era todo y estaba vivo.
Sin duda, todo niño vivió algo así con su oso de peluche, pero ¿que pasa cuando tu oso de peluche es tu compañero por 30 años y de verdad esta vivo?...

Esta premisa que podría ser idónea para un bello y dulce relato navideño, se convierte en todo lo contrario, gracias a la inventiva (¿o retorcida?) mente de Seth MacFarlane, creador de la serie Family Guy, cuyo nombre es el gancho principal de su primer película Ted.
La película resulta ser un vasto ejemplo del irreverente humor norteamericano, corrosivo al extremo y lleno de connotaciones sexuales.
Sin embargo, también es el reflejo de la añoranza a mejores años (en este caso, los 80) y hasta cierto punto es sentimentaloide y cursi.


Llena de referencias ochenteras (sobre todo de Flash Gordon), con un lenguaje bastante soez y abierto, Ted resulta ser una buena opción para pasar el rato, pero no es apta para niños menores.
En la versión doblada (que es la que vi), te das cuenta de dos cosas, primero, que el doblaje mexicano sigue siendo excelente, tanto en la producción como en la adaptación y segundo, que es perturbador escuchar a Don Francisco Colmenero (voz institucional del doblaje de Disney) decir groserías...

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