octubre 04, 2009

C.C.C. (Coleccionista de Comics Compulsivo)



Dentro del ritmo de vida que el ser humano se ha ido creando, a lo largo de la historia, sus diversas responsabilidades para sobrevivir lo han mantenido ocupado.
Cosa que en diversos grados, le causan preocupación, en su vida familiar, laboral e individual.
Desde que el hombre tomo conciencia de su existencia, son múltiples y variados los temas que le atañen y mantienen su mente y vida, corriente a una vertiginosa velocidad que ha ido en aumento con la modernidad.

Afortunadamente, el hombre también ha creado diversas válvulas de escape, para poder darle pequeños descansos, físicos y mentales, a su cotidianeidad.
Desde las artes, la tecnología, los juegos de azar y destreza, los espectáculos, los medios de difusión o simplemente salir del ambiente diario, la gente escapa de su realidad por periodos cortos de tiempo.
Como todos nosotros sabemos, una de esas vías de escape temporal, son los comics, que conjugan arte, entretenimiento y cultura.
Todos olvidan sus problemas mientras se sumergen en las viñetas de su comic favorito, tras esperar el mas reciente numero, siendo testigo de las aventuras y desventuras de su héroe... aunque sea por el tiempo que dura el comic.
Pero... ¿que pasa cuando la vía de escape se vuelve lo mas importante en la vida?...
Como en este caso, si el medio de distracción que mas te gusta te da para comer (como a los dibujantes, guionistas, columnistas, editores, criticos, etc), que mejor, pues te desarrollas en algo que te llena y divierte a la vez.


Pero y si tu trabajo es otro y tu hobbie es ya un vicio... ten cuidado, puede causarte muchos problemas y terminaras odiando lo que en un principio te gustaba.
Es cierto que somos unos viciosos del comic, pero... ¿tu que tipo de vicioso eres? ¿como te calificas?
Si en una escala del 1 al 10, siendo el 1 cuando adquieres tus comics, los disfrutas y los guardas... y el 10 cuando tu caso te lleva a comprar todas las portadas variantes de un numero, mismos que guardaras sin leer para no devaluarlos, en una bolsa especial, con un cartón sin ácidos, dentro de una caja preparada con doble fondo y en un cuarto sin humedad y temperatura constante, sin importar cuanto gastes, aunque te quedes sin comer o que a fin de quincena te veas en dificultades económicas.
Deja tu comentario calificándote (recuerda que el primer paso es aceptarlo) y verán que pueden ser felices con su vicio.

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